La Sociedad de Comercio Exterior del Perú afirma que Machu Picchu no debe ser el único punto turístico del país

El turismo es una actividad económica potencial, pues involucra a otros sectores, generando también empleos y siendo fuente de divisas.

El turismo en el planeta ha aumentado con el paso del tiempo y Perú no es ajeno a esta tendencia. Con la inauguración del nuevo circuito de la Reserva de Paracas y el Teleférico de Kuélap, Perú mostró su intención de apostar por el sector, apunta la Sociedad de Comercio Exterior (Comexperú).

En su reporte semanal, dicha corporación resalta que, a nivel del mundo, la demanda turística internacional se ha mantenido robusta, pese a la circunstancia (relacionada eminentemente con inconvenientes de seguridad), conforme con resultados del Barómetro de la Organización Mundial del Turismo (OMT).

“Por su parte, el turismo en el Perú ha crecido, mas no lo bastante para el potencial que tiene”, refiere Comexperú.

Conforme con el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur), en torno a 3.7 millones de turistas extranjeros llegaron al país en dos mil dieciseis, lo que representó un aumento del 7.7  por ciento respecto a dos mil quince.

Comexperú aseveró que un tema muy relevante es la “desmachupización” del Perú, puesto que el circuito turístico del sur (primordialmente, Machu Picchu) cobija el ochenta y cinco por ciento del turismo receptivo, conforme con datos del Mincetur con lo que es precisa una movilización del flujo de turistas para reducir esta dependencia, como resaltar otros complejos turísticos.

Conforme el presidente Kuzcynski, el propósito del últimamente estrenado sistema de telecabinas de Kuélap es crear un nuevo polo turístico al norte, lo que se conseguiría a través de actividades de promoción del circuito y la creación de vuelos interdepartamentales con la meta de conectar el sur con el norte del país.

“Por otra parte, el Estado debe seguir trabajando en la conectividad. Por servirnos de un ejemplo, conseguir una conexión entre aeropuertos y hoteles en las primordiales urbes turísticas. En el caso de la ciudad de Lima, el AIJCH se halla muy alejado de las zonas hoteleras en los distritos de San Isidro y Miraflores, por poner un ejemplo. Además de esto, debemos atender la calidad del turismo, esto es, la experiencia en sí. Para esto, se debe prosperar la calidad de sus trabajadores, la capacidad hotelera y la seguridad”, señala el gremio privado.

Solo a forma de ejemplo, comentó que el 87.9 por ciento de trabajadores del ámbito turístico cuenta con un nivel educativo no mayor a secundaria completa, hecho que incide en la eficacia del ámbito.

“Dicho esto, está claro que todavía hay mucho por hacer. Es labor del Gobierno llevar adelante proyectos pendientes y “desmachupizar” el país, con el propósito de impulsar poco a poco más nuestra competitividad en el campo y, por qué razón no, en toda la economía”, añade Comexperú.