Adentrándose en la inmensidad del Valle del Colca

Ubicado en el corazón del nororiente de la región de Arequipa a unos 3.600 metros sobre el nivel del mar y lindante con los volcanes Ampato y Sabancaya, se encuentra el Cañón del Colca, uno de los más profundos del mundo gracias a sus  4.160 metros.

Desde el Mirador de la Cruz del Cóndor, los visitantes podrán admirar el vuelo de esta ave autóctona tan depredada que se encuentra en peligro de extinción. La fauna variada  conformada por alpacas, vicuñas, vizcachas, zorros, pumas, águilas, gavilanes y lechuzas despertarán admiración de los valientes que se atrevan a recorrer cada uno de los rincones de la provincia de Caylloma .

En el Cañón del Colca el turista tendrá la posibilidad de practicar deportes extremos como el canotaje, andinismo, escalada de montaña, pesca, trekking, entre otros. Este cañón pertenece  al Valle del Colca cuyas bondades se basan en la presencia de aguas termales con temperaturas templadas y minerales como Calcio, Hierro y Zinc. Los géiseres también brillan por su existencia en Pinchollo, Cabanaconde y Tapay, focos volcánicos por donde emerge el agua hirviendo a través de las fisuras terrestres.
Otra singularidad radica en el desgaste y la erosión que fue sufriendo a lo largo de las eras geológicas lo que provocó fosos profundos, actuales tierras ganaderas aprovechadas por las tribus locales que se ven hipnotizados por el asedio de los vuelos nacionales con manadas de curiosos que desean conocer estas tierras.

De Tuti a Madrigal recorrer el extenso valle y sus poblados será una tarea desgastante aunque no menos placentera. Por este motivo, será recomendable hacer base e instalarse en los hoteles locales  para luego sortear las pendientes, acantilados, arroyos que desembocan en el Cañón del Colca, un gigante natural de 3250 metros de altura digno de admiración.
Actualmente, el valle del Colca llega un promedio de 400 a 500 turistas al día gracias a los vuelos de Lan Peru, según informes de la agencia Andina, y se calcula que al finalizar el año recibirá 300 mil visitantes cifra que potenciará los hoteles, cultura, gastronomía y el comercio local.

Descubra a la Perla del Caribe

A orillas del mar Caribe, Venezuela refleja un paraíso natural que combina deportes náuticos, paisajes únicos y clásicos paseos a lo largo de pueblos como Porlamar, Pampatar y la Asunción.

Isla Margarita, en pleno estado de Nueva Esparta junto a a las islas de Coche y Cubagua, presenta dos formaciones montañosas unidas en el medio por un llano, dando origen así a dos Penínsulas: por un lado, Macanao se caracteriza por su pico de 760 metros de altura, mientras que se desprenden varias formaciones secundarias como el valle de San Francisco en la parte central de la región.

Por otro lado, la península de Paraguachoa está formada por un macizo montañoso que se extiende desde el norte de Porlamar hasta Cabo Negro, donde el Cerro Grande ofrece una altura de 960 metros.

Contrastando con las alturas, en pleno clima tropical, las especies autóctonas que pueden apreciarse se encuentran en peligro de extinción: venados Odocoileus, monos capuchino, leopardos, osos hormigueros y ardillas, entre otros, serán parte del repertorio natural que convive en la biosfera.

Para aquellos que deseen alejarse de los escenarios naturales, Porlamar ofrece centros comerciales y buena gastronomía, mientras que en Pampatar radican los shoppings más grandes de la región a los cuales se accede desde Punta de Piedras en cuyo sitio está la terminal de ferries “Puerta de Margarita”.

Al final del camino, el Valle del Espíritu Santo será la cuna de las fiestas religiosas en la Basílica menor Nuestra Señora del Valle. De esta manera, la Isla de Margarita expone sobrados argumentos para mantenerse como la Perla del Caribe, una joya que merece ser visitada.

 

Perú sigue en crecimiento

El CIE de PERUCÁMARAS señala que al 2017, el Santuario Histórico de Machu Picchu, en Cusco, recibió 1’411,279 visitantes; 0,6% menos que el año anterior, debido a una menor afluencia de turistas nacionales (-19,4%), pese al incremento de visitantes extranjeros (7,4%).

Asimismo, en el Complejo Arqueológico de Moray se registraron 423,345 visitantes, lo que representó un incremento de 17,8%, explicado por una mayor llegada de visitantes del exterior (28,8%) y nacionales (1,4%).

Otros destinos que también tuvieron un incremento de turistas (internacionales y nacionales) fueron el Complejo Arqueológico de Raqchi (8,9%) y el Parque Arqueológico Choquequirao (36,4%). No obstante, tuvieron una reducción de visitantes, el Parque Arqueológico de Pikillaqta (-12,8%) y el Complejo Arqueológico de Tipón (-15,3%).

En Arequipa, el Valle del Colca registró 254,331 visitantes, un incremento de 0,2%, explicado por una mayor afluencia de turistas internacionales (5,4%), pese a la reducción de visitantes nacionales (-6,8%). En tanto el Monasterio de Santa Catalina reportó 193,237 visitas; 0,2% más que en el 2016, impulsado por un incremento en el número de visitas del exterior (6,3%). En tanto los visitantes nacionales descendieron en 14,2%.

Por su parte, la Reserva Nacional del Titicaca, en Puno, registró 194,695 visitantes (30,1% más), debido a una mayor presencia de extranjeros (36%) y nacionales (10,8%). El Complejo Arqueológico de Sillustani reportó 80,434 visitantes; 15,3% menos que en el 2016, explicado por una reducción de visitantes extranjeros (-19%) y nacionales (-8,8%).

Asimismo, se incrementaron las visitas a las islas Taquile, Uros y Amantani en 25,2% (105,733 visitantes), 29,8% (37,815 visitantes) y 35,1% (37,336 visitantes), respectivamente. Finalmente, la Reserva Nacional Tambopata, en Madre de Dios, recibió a 55,142 turistas, registrando un incremento de 7%, debido a una mayor captación de visitantes extranjeros (5,9%) y nacionales (13,3%). Los hoteles en Tacna, Machu Picchu, Arequipa y Tipón se vieron fuertemente beneficiados por el ingreso turístico y el crecimiento exponencial en materia turística.

 

Los mejores paquetes de Brasil

Ir de vacaciones a Río de Janeiro implica masividades, muchedumbres, largas filas y caos, aunque no muy lejos de Copacabana, la vedette de arena brasileña, existen varias playas disponibles y poco conocidas para que disfrutar de la arena, palmerales y el agua templada resulta más satisfactoria en combinación con los paquets a Brasil que incluyen este destino con aéreo, alojamiento y alquiler de auto.

Barra de Tijuca logró asombrosa popularidad donde se erigió la Villa Olímpica de los juegos Olímpicos en 2016. All oeste de Río posee una amplia playa en 20 kilómetros de extensión,  y la playa de Barra es un espacio para todo público, desde paseadores de perros y practicantes de yoga, hasta kitesurfers y windsurfistas.

Los carritos playeros ofrecen todo tipo de bocadillos, frutas y cócteles de gran calidad.

Playa Vermelha,  de arena color rojizo, es una pequeña ensenada a la cual se llega en solo 25 minutos desde el centro de la ciudad. Praia Vermelha se encuentra protegida por el Pan de Azúcar y por acantilados.

La playa no se encuentra abarrotada de gente y desde allí se tienen una de las mejores vistas de Río y de su ciudad hermana, Niterói.

Otra opción es la de la playa de Joatinga ubicada entre las playas de São Conrado y Barra da Tijuca. Será uno de los lugares favoritos para hacer planes los fines de semana en Río aunque el camino que conduce no presenta ningún tipo de señalización que lo convierte en un sitio casi aislado y lejos del alcance de los turistas.

Por último, Playa Grumari presenta pocos carritos en pie, y se encuentra bordeada por tupidos matorrales que se funden con la selva Mata Atlântica.

Adentrarse en la selva por caminos serpenteantes conducirán a otros enclaves más secretos y todavía más tranquilos que Grumari.